Tu dinero seguro, pase lo que pase
Si tu inquilino no cumple con el pago, el seguro te cubre el valor mensual acordado.
Tu dinero seguro, pase lo que pase
Si tu inquilino no cumple con el pago, el seguro te cubre el valor mensual acordado.
Cero deudas con el edificio
Si el inquilino no paga la administración mensual, el seguro responde por ese dinero.
Apoyo legal sin pagar más
El seguro asume los gastos de abogados y trámites legales para recuperar tu propiedad.
Este respaldo te garantiza el pago mensual de tu canon de arrendamiento (e incluso el impuesto del IVA si se trata de un local comercial y lo incluyes en la póliza), además de las cuotas de administración ordinarias que el inquilino deje vencer.
Recuerda que los consumos de servicios públicos o los daños y faltantes de inventario no vienen cubiertos en el plan básico, pero puedes agregarlos como adicionales (anexos) para que tu protección sea 100% completa.
Tan pronto se pase la fecha de pago acordada en el contrato y no recibas el dinero, se activa tu derecho a reportarlo. Una vez que nos avises y revisemos el caso, te pagaremos mes a mes de forma consecutiva hasta que te entreguen el inmueble, lleguemos a un acuerdo con el inquilino o alcancemos el límite de tu póliza.
No cubre deudas por servicios públicos, deterioros en las instalaciones de la propiedad ni elementos perdidos que estaban en el inventario (a menos que contrates planes adicionales para estos imprevistos).
Tampoco cubre el desgaste normal por el uso cotidiano de la vivienda, multas, intereses de mora, cuotas extraordinarias de la administración, ni situaciones de fuerza mayor.
Sí. Pierdes la cobertura si se usa información falsa o documentos engañosos, si perdonas la deuda al inquilino sin avisarnos, o si dejas que otra persona viva allí sin nuestra autorización por escrito.
Tampoco aplica si inicias una demanda de restitución por tu cuenta sin usar a nuestros abogados, o si el inquilino no paga porque la vivienda tenía fallas graves ocultas que tú debías reparar como dueño.
Solo te pedimos 2 promesas muy sencillas:
1. Asegurarte de revisar muy bien las cédulas y las firmas para evitar suplantaciones cuando firmen el contrato de arriendo.
2. No permitir que el inquilino subarriende el espacio o le ceda el contrato a otra persona sin nuestra autorización previa por escrito.
¡Con esto tu patrimonio queda completamente blindado!
¿Tienes otra duda en mente?